Derechos humanos laborales (concepto preliminar): “Conjunto de facultades, prerrogativas, libertades y pretensiones esenciales e inalienables de los trabajadores y de los patrones y  de sus respectivas organizaciones de representación clasista (sindicatos, federaciones y confederaciones) de carácter económico, social, material, cultural y de cualquier tipo, derivadas del contrato o la relación de trabajo que los vinculan entre sí, generador de derechos y obligaciones recíprocas, tendientes a lograr el equilibrio y la justicia social y un trabajo digno o decente como consecuencia de la prestación de un trabajo personal subordinado, mediante el pago de un salario, a partir de los mínimos constitucionales y legales, que faciliten y garanticen el desarrollo integral de los trabajadores y el derecho de los patrones a obtener una utilidad razonable al invertir su capital o patrimonio en la creación de uno o varios puestos de trabajo: empresa y establecimiento (parte sustantiva), incluidos los recursos y procedimientos específicos tendientes a asegurar la protección efectiva de sus respectivos derechos (parte procesal o adjetiva), que el Estado les reconoce y protege jurídicamente para alcanzar la justicia social y el desarrollo económico y social del país de que se trata, como miembro de un grupo social determinado que requiere una protección específica  y como persona individualmente considerada (derecho de integración)[1].


[1] R. Jorge Ortiz Escobar. Definición preliminar descriptiva. 21 de enero de 2019, Xalapa, Ver., Inédito.

Imagen: https://www.emaze.com/@AWCLOQII

Amparo laboral: Es aquel medio jurisdiccional que puede ser accionado ante el Poder Judicial de la Federación competente, por la vía directa o indirecta por los trabajadores y los patrones por sí, por su representante legal o apoderado, incluyendo sus órganos de representación clasista (coaliciones, sindicatos, federaciones y confederaciones, respectivamente) contra las autoridades o particulares que actúan como tales (en los términos previstos por la ley) que mediante actos u omisiones afecten en forma personal y directa la esfera de sus derechos humanos adquiridos y sus garantías constitucionales de naturaleza laboral o de trabajo (Ortiz Escobar, R. Jorge, inédito, 2018).

Imagen:https://legalzone.com.mx/amparo-indirecto-contra-el-retardado-al-dictar-laudo-laboral/

Jurisprudencias y criterios relevantes.

PRINCIPIO DE PROGRESIVIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS. SU CONCEPTO Y EXIGENCIAS POSITIVAS Y NEGATIVAS.

DISCRIMINACIÓN EN EL ÁMBITO LABORAL. EL JUZGADOR PODRÁ IMPONER MEDIDAS REPARATORIAS DE CARÁCTER DISUASORIO PARA PREVENIR FUTURAS ACTUACIONES CONTRARIAS AL PRINCIPIO DE IGUALDAD DE TRATO.

LIBERTAD SINDICAL. PRIVILEGIOS ADMISIBLES EN FAVOR DEL SINDICATO MÁS REPRESENTATIVO O MAYORITARIO.

LIBERTAD SINDICAL. COMPRENDE EL DERECHO DE PATRONES Y TRABAJADORES A LA REDACCIÓN DE LOS ESTATUTOS DE SUS ORGANIZACIONES SINDICALES, SIN QUE ELLO IMPIDA A LA AUTORIDAD LEGISLATIVA SALVAGUARDAR A SUS AFILIADOS EL ACCESO EFECTIVO A LA JUSTICIA MEDIANTE EL ESTABLECIMIENTO DE RECURSOS JUDICIALES.

LIBERTAD SINDICAL. POSTULADOS EN QUE SE SUSTENTA ESE PRINCIPIO.

Instrumentos internacionales

C111 – Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (núm. 111)

https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_ILO_CODE:C111

C098 – Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm. 98)

https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_ILO_CODE:C098

C087 – Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, 1948 (núm. 87)

https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_ILO_CODE:C087

Imagen: poilitica.expansion.mx/congreso/2019/04/09-reforma-laboral-adios-juntas-de-conciliacion-hola-nuevos-centros

El “…proceso laboral es igual a: conflicto o controversia entre trabajador (a) y  patrón (a) + pretensión del actor = a acción (demanda) + jurisdicción + emplazamiento + audiencia (s) de ley + pretensión del demandado (contestación de demanda) + excepciones y defensas + intervención de terceros (testigos, peritos, etc.) + desahogo de pruebas + cierre de instrucción + valoración de pruebas = a laudo (hasta ahora) o sentencia (a partir de la reforma del 1° de mayo de 2019), en el que se cumplan los principios que rigen al  derecho del trabajo y los propios del derecho procesal del trabajo”[1].


[1] Jorge Ortiz Escobar, opinión propia, 2019.

Imagen: https://www.derechoprocesallaboralcolombiano.blogspot.com/p-de-las-audiencias.html

Como personas “…Somos nuestra memoria, mejor dicho, nuestras memorias. De ellas y gracias a ellas percibimos, nos movemos, pensamos, hablamos, nos emocionamos y sentimos, planificamos y proyectamos, ellas determinan nuestras decisiones e incluso definen nuestra identidad”[1] “…la memoria …recoge nuestras experiencias …[es] un complejo y frágil proceso cerebral que construye, almacena y recupera recuerdos en constante evolución”[2], es decir, la memoria nos permite recordar y olvidar, que se traduce en un factor de equilibrio en el ámbito afectivo, emocional, vivencial en el día a día para seguir con el proyecto de vida trazado previamente por cada una de las personas; en nuestra opinión, somos lo que pensamos, en la medida en que los pensamientos, reflexiones, especulaciones, introspecciones, etc., generan las ideas a través de las cuales determinamos el uso de la libertad personal, la conducta a seguir, de ahí que seamos jurídicamente responsables de nuestros actos.


[1] García García, Emilio, Somos nuestra memoria. Recordar y olvidar. Neurociencia y psicología (el cerebro y las emociones, Ed. EMSE EDAPP, S.L. Bonalletra Alcompás, S.L., España, 2018, p. 9.

[2] Ídem ant.

Imagen: https://www.youtube.com/watch?v=xlVJmsiH-Nw

“…Sin trabajador no hay patrón, sin patrón no hay trabajador, sin patrón ni trabajador no hay trabajo, sin trabajo no habría Derecho del Trabajo, sin Derecho del Trabajo subsistiría la explotación del hombre por el hombre, sin las relaciones de producción (trabajador+ patrón  + transformación de la naturaleza) se carecería de los satisfactores (bienes y servicios) para atender las necesidades esenciales de la persona humana, y, en consecuencia, no habría desarrollo económico, desarrollo social”.

Imagen: https://elegirhoy.com/evento/cursos/i-experto-en-relaciones-laborales-y-jurisdiccion-social

Y en una visión más amplia se traduce en el siguiente cuadro[1]:https://reflexionesderechodeltrabajocom.files.wordpress.com/2019/04/13-12-17-esquema.pdf


[1] Elaboración propia a partir del texto de la obra ¿Qué es el Poder Judicial de la Federación? Suprema Corte de Justicia de la Nación. Impresora y encuadernadora Nuevo Milenio, S.A. de C.V Cuarta edición. México, 2005. Pp.17-26.

Tanto el Estado como el Derecho son productos culturales de la humanidad, y que dan como resultante el siguiente esquema[1]:


[1] Ortiz Escobar R. Jorge.  Análisis del “nuevo” sistema…Óp. Cit., p. 16.

Atendiendo a la dignidad de la persona humana  el Estado y el derecho le deben proporcionarle los medios necesarios para su desarrollo integral como tal, de acuerdo con los valores personales de cada uno para orientar su ser y su quehacer al desarrollo de su personalidad.

Imagen: http://blogdesociologia.com/archive/el-estado-de-derecho-efectivo-medio-para-disminuir-la-corrupcion/

El ser humano, la persona es responsable (imputabilidad) de sus actos, de ahí que, como señala Hans Kelsen, la persona  “es el centro de imputación de las normas jurídicas”[1] y, por lo mismo, sujeto de derechos y obligaciones, lo que implica que el Estado, a través del derecho, de las normas jurídicas, de las reglas de derecho, regule su conducta en sociedad y, al mismo tiempo, tanto el Estado como el derecho le “…debe reconocer, respetar, proteger y garantizar los [sus] derechos humanos, derechos que deben regir todas las actividades y funciones de los poderes públicos[2], de manera que como lo establece Landa, la dignidad humana puede verse también como un principio rector de la política constitucional[3].


[1] Kelsen, Hans, Teoría Pura del Derecho.

[2] Cfr. Pantoja, Raúl, “La dignidad humana. Base de la ética judicial”, Nexo jurídico. Locus Regit actu, Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Tabasco, Año 3, Núm. 9, octubre – diciembre de 2009, p. 12, en Suprema Corte de Justicia de la Nación Óp. cit. p. 10.

[3] En opinión de Lefranc Weegan, a la dignidad humana se le atribuye un triple carácter: la dignidad es la base y la razón de ser de los derechos inviolables e inherentes a la persona. Funciona como un fin del reconocimiento de los derechos y de la previsión de garantías para la protección de su ejercicio y se convierte en un límite en la medida en que la dignidad ajena actúa como límite de los derechos propios. Lefranc Weegan, Federico César Suprema Corte de Justicia de la Nación Óp. cit.,p.p. 32-36.

Imagen: https://sp.depositphotos.com/188655448/stock-illustration-cartoon-people-design.html

 Las personas “…Somos nuestra memoria, mejor dicho, nuestras memorias. De ellas y gracias a ellas percibimos, nos movemos, pensamos, hablamos, nos emocionamos y sentimos, planificamos y proyectamos, ellas determinan nuestras decisiones e incluso definen nuestra identidad”[1] “…la memoria …recoge nuestras experiencias …[es] un complejo y frágil proceso cerebral que construye, almacena y recupera recuerdos en constante evolución”[2], es decir, la memoria nos permite recordar y olvidar, que se traduce en un factor de equilibrio en el ámbito afectivo, emocional, vivencial en el día a día para seguir con el proyecto de vida trazado previamente por cada una de las personas; en nuestra opinión, somos lo que pensamos, en la medida en que los pensamientos, reflexiones, especulaciones, introspecciones, etc., generan las ideas a través de las cuales determinamos el uso de la libertad personal, la conducta a seguir, de ahí que seamos jurídicamente responsables de nuestros actos.


[1] García García, Emilio, Somos nuestra memoria. Recordar y olvidar. Neurociencia y psicología (el cerebro y las emociones, Ed. EMSE EDAPP, S.L. Bonalletra Alcompás, S.L., España, 2018, p. 9.

[2] Ídem ant.

Imagen: https://www.istockphoto.com/mx/vector/historieta-diversidad-de-personas-gm521384078-91329699

Es evidente que la persona humana lo único que aporta al derecho es su conducta, su comportamiento, que en uso de su inteligencia, voluntad y libertad debe ser regulada por el derecho, a fin de lograr una vida social más armónica, respetando los derechos de los demás.

Imagen: https://www.reeditor.com/columna/14867/22/politica/internacional/el/respeto/la/persona/humana

De ahí que la persona es:


La dignidad de la persona humana es “un atributo inherente a la persona humana que le hace merecedora de respeto y que delimita un ámbito de prerrogativas que se le deben garantizar a fin de que tenga una excelencia plena y compatible con su propia naturaleza”[1]; de ahí que la dignidad humana “…es considerada como ‘el origen, la esencia y el fin de todos los derechos humanos’”[2].


[1] Suprema Corte de Justicia de la Nación, Óp. cit., p. 5

[2] Tesis 1.5ºC.J./30(9ª), Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Décima época, Libro I, octubre de 2011. t.3, p. 1528. IUS. 160870; y, cfr. Landa, César “Dignidad de la persona humana, cuestiones constitucionales. Revista Mexicana de Derecho Constitucional, México, IIJ, julio-diciembre de 2002, p. 129, en Suprema Corte Óp. cit. p. 5.

Imagen: https://lourdescardenal.com/2018/09/16/tema-1-la-dignidad-humana/

“…la dignidad humana […] significa reconocimiento del valor intrínseco del ser humano, de su individualidad y de su excelencia”[1].


[1] Canosa Usera, Raúl, El derecho a la integridad personal, España, Lex nova, 2006, p. 72, Suprema Corte de Justicia de la Nación, Óp. cit., p.4.

Imagen: https://aldiachile.microjuris.com/2018/04/10/presidente-pinera-anuncia-indicaciones-al-proyecto-de-reforma-migratoria/


Se debe tomar en cuenta que tanto el Estado como el derecho tienen como finalidad esencial proteger y garantizar los derechos humanos de las personas, tomando en consideración que ésta (persona) “El ser humano, por naturaleza es un ente individual, racional, libre y con voluntad”[1].


[1] Es un ser individual en virtud de que constituye una unidad física, psíquica y espiritual; que es racional toda vez que tiene la capacidad de reflexionar y de entender, y de que tiene conciencia; y, que es libre y tiene voluntad en cuanto que puede tomar decisiones y elegir lo que su razón le presenta como bueno, esto es, porque tiene potestad propia. Cfr. Villabella Armengol, Carlos Manuel, “la axiología constitucional y la dignidad humana”, Revista del Centro de Investigaciones y Consultoría Jurídica del ICJP Instituto de Ciencias Jurídicas de Puebla, Año VI, Núm. 11, abril – septiembre de 2002, p. 120, en Suprema Corte de Justicia de la Nación, Dignidad Humana, derecho a la vida y derecho a la integridad personal. Serie Derechos Humanos, Núm. 2, cuarta reimpresión, México, 2018, p. 1.

Imagen: https://www.tutareaescolar.com/caracteristicas_de_los_derechos_humanos.html

“…Sin trabajador no hay patrón, sin patrón no hay trabajador, sin patrón ni trabajador no hay trabajo, sin trabajo no habría Derecho del Trabajo, sin Derecho del Trabajo subsistiría la explotación del hombre por el hombre, sin las relaciones de producción o de trabajo (trabajador- patrón-  transformación de la naturaleza -) no habría satisfactores para atender las necesidades esenciales de la persona humana”. (R. Jorge Ortiz Escobar, 2019)

Imagen: http://derecholaboralcolectivosgsst.blogspot.com/2016/03/derecho-laboral-colombiano.html

El sistema de justicia se vincula con el sistema político,  “que es el conjunto de instituciones públicas, organizaciones de la sociedad, comportamientos, creencias, normas, actitudes y valores que mantienen o subvierten el orden del que resulta una determinada y, por lo general, desigual y conflictiva distribución de utilidades”[1], lo que da como resultante los conflictos de trabajo.


[1] Ángel E. Álvarez, en Diccionario Electoral. Tomo II, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Instituto Federal Electoral (hoy INE), Instituto Interamericano de Derechos Humanos (CAPEL), Tercera Ed., México 2003, p. 1177.

Imagen: http://fedecamarasradio.com/carlos-garcia-venezuela-preve-mas-cambios-el-el-sistema-politico/

El sistema de justicia.

El sistema de justicia es “el conjunto de instituciones, estructuras administrativas y jurisdiccionales, relaciones personales y colegiadas, procesos y procedimientos por los cuales y a través de los cuales se distribuye, se canaliza y se modifica la facultad decisoria del Poder Judicial de una sociedad en una etapa histórica determinada, con competencia o facultad de conocer y resolver la o las controversias o conflictos de intereses y derechos suscitados entre partes determinadas sometidas a su jurisdicción, cumpliendo las formalidades esenciales del procedimiento, bajo los principios de constitucionalidad, legalidad, seguridad jurídica, a fin de mantener la paz social, a través de sus resoluciones o sentencias con estricto apego a los valores éticos de justicia, legalidad, seguridad jurídica y equidad”[1], cubriendo los requisitos esenciales del procedimiento, previstos en el artículo 16 constitucional, en relación con el numeral 17 también de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


[1] R. Jorge Ortiz Escobar, siguiendo en parte el esquema de Marcos Kapland (1988) sobre el sistema político y otros autores como Norberto Bobbio, inédito, 2018.

Imagen: https://edukavital.blogspot.com/2013/03/arbitrariedad.html

Derecho procesal del trabajo.

El derecho procesal del trabajo tiene su sustento en los conflictos o controversias entre trabajadores y patrones en sus relaciones vinculadas con la producción de satisfactores o la distribución de bienes y servicios, atendiendo a los intereses opuestos a que hemos hecho referencia, con objeto de resolver los conflictos o controversias derivados de las relaciones de producción, del trabajo que se susciten entre trabajadores (as) y patrón (es), cumpliendo las formalidades esenciales del procedimiento a cargo de las autoridades competentes, máxime que atendiendo a la reforma constitucional de 24 de febrero de 2017 corresponderá a los Tribunales laborales (Juzgados laborales) resolver dichos conflictos o controversias.

Imagen: https://socialismohoy.com/la-reforma-procesal-laboral-en-el-ojo-de-la-tormenta/

La justicia distributiva.

La JUSTICIA distributiva, dota al derecho del trabajo de su carácter de derecho de excepción, un derecho de clase, que abolió, suprimió la autonomía de la voluntad en las relaciones de trabajo, lo que facilitó mejorar las condiciones en la prestación del servicio, del trabajo personal subordinado mediante el pago de un salario más prestaciones en favor del trabajador como obligación del patrón garantizados por el Estado, todo ello por tratarse de un derecho público, en consecuencia irrenunciable, de un derecho social, tal y como lo reconoció el Constituyente de 1916-1917 en su artículo 123 constitucional.

Sin perder de vista que el derecho del trabajo es un derecho de carácter conmutativo, es decir de derechos y obligaciones recíprocas y, en consecuencia, otorga al patrón el derecho de una utilidad razonable al invertir su patrimonio en l creación de fuentes de trabajo.

Imagen: https://www.freepik.es/vector-gratis/justicia-dos-manos-balanza_1011196.htm

Sistema social

El sistema social es “la descripción y análisis de la interacción social humana …comportamiento (acción, dirección, conducta) …a los niveles simbólicos …y culturales, personalidad”[1] sean individuales o colectivos; es decir, “es el vínculo primordial entre la cultura y el individuo considerado a la vez como personalidad y como organismo… sistema abierto concentrado en un proceso de intercambio… con su ambiente”[2], internos y externos entre los individuos que la integran, en la medida que la cultura consiste en el “mantenimiento de patrones, el conocimiento y mantenimiento de los valores de una sociedad determinada”[3]


[1] Talcott Parsons en Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales, David L. Sils (Coordinador), Edit. Aguilar, S.A. de Ediciones, 9ª ed., Edición Española, Bilbao, España, 1976, p. 710.

[2] Óp. cit. pp. 711-721

[3] R. Jorge Ortiz Escobar.

Imagen: https://teoriasistemassociales.wordpress.com/2015/08/30/mi-sistema-social-luis-enrique/

Concepto de amparo laboral.

Amparo laboral (descripción preliminar)

Es aquel medio jurisdiccional que puede ser accionado ante el Poder Judicial de la Federación competente, por la vía directa o indirecta por los trabajadores y los patrones por sí, por su representante legal o apoderado, incluyendo sus órganos de representación clasista (coaliciones, sindicatos, federaciones y confederaciones, respectivamente) contra las autoridades o particulares que actúan como tales (en los términos previstos por la ley) que mediante actos u omisiones afecten en forma personal y directa la esfera de sus derechos humanos adquiridos y sus garantías constitucionales de  naturaleza laboral o de trabajo[1].


[1] Ortiz Escobar, R. Jorge, inédito, 2018.

Imagen: https://www.belensanchezabogados.com/

Derechos humanos laborales.

Los derechos humanos de naturaleza laboral son:

1. Derecho a un trabajo digno o decente.

“2. Derecho de asociación profesional [negociación y contratación colectiva y huelga].

3. Derecho a la estabilidad en el empleo”[1].

4. Derecho a la seguridad social.

5. Derecho a la tutela judicial efectiva[2].


[1] Ortiz Bouzas, Seminario de justicia laboral, Módulo IV, Conferencia, Casa de la Cultura Jurídica de Xalapa, Ver., 1º de septiembre de 2018.

[2] Ortiz Escobar, R., Jorge, 2018.

Imagen: https://xveritux.wordpress.com/tag/derecho-al-trabajo/

Justicia social

“La justicia social se realiza a través del derecho social; es la justicia concreta, tangible y actual, de protección al trabajador en su doble aspecto: como uno de los factores primordiales en el esfuerzo productivo y como persona humana, esto es, como dignificación de los valores humanos. Este principio inspira la finalidad esencial del derecho del trabajo”[1], cuyo sustento son los artículos 2, 3, 5, 20, 21, 26, entre otros, de la Ley Federal del Trabajo.


[1] Juan B. Climent Beltrán. Ley Federal del Trabajo, Comentarios y jurisprudencia. Editorial Esfinge, S.A., Segunda edición. México, 1984. P.43, en Revista Jurídica de la Secretaria de Finanzas y Planeación del Gobierno del Estado de Veracruz.  Editorial Porrúa. Aerarium de la Vera Cruz, en La Ley Estatal del Servicio Civil de Veracruz, comentada y el Derecho Administrativo del Trabajo de R. Jorge Ortiz Escobar, p. 35.

Imagen: https://www.elcato.org/el-espejismo-de-la-justicia-social

Tanto el derecho del trabajo como el derecho procesal del trabajo parten de la premisa de: “La existencia de trabajadores y patrones como dos clases sociales cuyos intereses, según se han desarrollado en la historia eran [son] opuestos”9; en efecto, para el patrón es un interés patrimonial, económico: derecho a una utilidad, un beneficio económico, al invertir su capital, su patrimonio, en la creación de un puesto de trabajo, de una empresa y, para el trabajador es un interés vital: la obtención de un salario, indemnizaciones y prestaciones por su trabajo, base de su sustento y el de su familia”[1].

Las relaciones de trabajo pueden ser individuales o colectivas, en las segundas interviene un órgano de representación clasista (coalición o sindicato – arts. 354, 355 y 356 –), que surgen del derecho de asociación profesional (fracción XVI del artículo 123 constitucional apartado A) del que se desprenden los derechos de contratación y negociación colectiva, ejercicio del derecho de huelga, etc., se le conoce también como derecho sindical.


[1] Ortiz Escobar, R. Jorge, 2010.

Concepto del derecho del trabajo.

“Es el conjunto de normas jurídicas o reglas de derecho público que regulan las relaciones derivadas de la prestación de un trabajo personal subordinado, mediante el pago de un salario entre un trabajador y un patrón (persona física o moral), generador de derechos y obligaciones recíprocas establecidas en la Constitución y en la ley, tendientes a conseguir el equilibrio, la justicia social y un trabajo digno y decente  entre ellos, que se concretizan en las condiciones generales de trabajo en que se presta el servicio, con la finalidad de proteger la salud, la integridad física y mental del trabajador, así como su vida y la de su familia, garantizándole un ingreso remunerador a través del salario, indemnizaciones y demás prestaciones legales”[1], en el marco del respeto a los derechos humanos, en la inteligencia de que toda controversia, individual o colectiva, derivada de la relación laboral será dirimida por las autoridades competentes, a fin de mantener la relación obrero – patronal en condiciones que garanticen el progreso social al que tienden”[2].


[1] Ortiz Escobar, R. Jorge, 2018.

[2] Suprema Corte de Justicia de la Nación, Derecho del Trabajo. Parte General. 1. Serie Temas Selectos en Materia Laboral. Sistema Bibliotecario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, México, 2017, pp. 105 – 107.

Imagen: http://www.laradio1029.com.ar/2018/02/23/el-colegio-de-abogados-invita-al-curso-de-derecho-laboral-en-las-varillas/

Concepto de derecho social.

El derecho social es “El conjunto de normas jurídicas [reglas de derecho] que establecen y desarrollan diferentes principios y procedimientos protectores en favor de las personas, grupos y sectores de la sociedad integrados [conformados] por individuos [personas] socialmente débiles [y marginados], para lograr su convivencia [e integración] con las otras clases sociales, dentro de un orden jurídico”[1].

Sólo como referencia, es conveniente no perder de vista que el orden jurídico positivo está integrado por el derecho público (constitucional, administrativo, penal, procesal, internacional público, etc.); derecho privado (civil, mercantil, internacional privado, etc.) y el derecho social (del trabajo, agrario, económico, de la seguridad social, de asistencia, cultural, etc.).[2]


[1]Gaxiola Moraila, Federico Jorge, Derecho Social, Diccionario Jurídico Mexicano, D-H, Edit. Porrúa S.A., Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Serie E, Varios, No. 40, Segunda ed. revisada y aumentada, México, 1987, pp. 1040-1041.

[2] Ídem ant.

Imagen: https://es.slideshare.net/MariaLuisaGarciaPerez/mlgarcia-derecho-social

[1] Arts. 42 a 55 y 57 y 426 a 472 LFT.

Las vicisitudes del contrato o de las relaciones de trabajo.

“Coincidimos con el Maestro Néstor de Buen Lozano cuando afirma que ‘las relaciones de trabajo…están expuestas a ciertas contingencias que afectan en forma transitoria o en forma definitiva, a su continuidad. Algunas serán el resultado de la conducta o de las circunstancias de algunas de las partes; en otras ocasiones, el factor en juego será enteramente ajeno a ellas: un caso fortuito o de fuerza mayor. Por último, podrán combinarse los factores y producirse acontecimientos en los cuales la alteración de la relación laboral sea producto de una mezcla de situaciones: la conducta de una de las partes [o de ambas] y un acto de tercero’”[1], y que puede dar como resultante un conflicto entre ellos.


[1]De Buen Lozano, Néstor, Derecho del Trabajo, Tomo I, Edit. Porrúa, Quinta ed., México, 1984, p. 531.

Imagen: https://tecreview.tec.mx/conflictos-en-trabajo-malos-parecen/

Las condiciones generales de trabajo.

Son “el conjunto de modalidades o circunstancias mínimas previstas por la Constitución y la Ley, bajo las cuales el trabajador debe prestar sus servicios a uno o varios patrones (personas físicas o morales), con la finalidad de proteger su salud, su integridad física y mental así como su vida y la de su familia, garantizándole un ingreso remunerador a través del salario y demás prestaciones legales”11, las cuales “deberán ser proporcionales a la importancia de los servicios e iguales para trabajos iguales, sin que puedan establecerse diferencias y/o exclusiones por motivo de origen étnico o nacionalidad, sexo, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, opiniones, preferencia sexual, condiciones de embarazo, responsabilidades familiares o estado civil, salvo las modalidades expresamente consignadas [en la] Ley”[1].


[1] Artículo 56 de la Ley Federal del Trabajo.

Imagen: https://www.google.com/searchtbm=isch&q=condiciones+generales+de+trabajo&chips=q:condiciones+generales+de+trabajo,g_1:laborales,online_chips:relaciones+laborales&sa=X&ved=0ahUKEwjZ7K_1xvbhAhUGLK0KHfyyASoQ4lYIKigC&biw=1517&bih=675&dpr=0.9#imgdii=0aDoG-8wBbvSMM:&imgrc=QFgD4i_6rnnDOM:

Parasubordinación.

““…es un hecho innegable que ahora en la empresa moderna las actividades se desarrollan con menor grado de subordinación, pero también es verdad que ciertas actividades autónomas o independientes “comparten ciertas características de los contratos de trabajo”[1], como lo son: la prestación personal del servicio, la continuidad en el mismo, la coordinación técnica de esfuerzos, la dependencia económica e incluso, en algunos casos, la exclusividad, apareciendo con esto elementos la llamada parasubordinación “ideada por los juristas italianos”, o la de coasi-laboralidad acuñada por los alemanes””[2].

En este orden ideas la parasubordinación la entendemos como “subordinación parcial o indirecta de carácter económico, [en] su justa dimensión jurídica”[3].


[1] Cárdenas Robles, Carlos. Apuntes sobre los contratos de prestación de servicios y la descentralización productiva, en Anderson Legal. Notas legibles y tributarias. Lima, Perú, febrero y marzo, 2001, p. 23. Ortiz Escobar Jorge. Breves reflexiones sobre el contrato de trabajo, en Estudios Jurídicos en homenaje al Doctor Néstor de Buen Lozano. UNAM. Instituto de investigaciones jurídicas. Serie doctrina jurídica. Número 148. Coordinadores Patricia Kurcyan Villalobos. Carlos Alberto Puig Hernández. México, 2003, p.  595

[2] Raso Delgue, Juan. Las transformaciones del trabajo, http://relabor.fder.edu.uy/raso3.htm,  Ortiz Escobar Jorge. Ídem ant.

[3] R. Jorge Ortiz Escobar, Idem. ant., p. 597.

Imagen: https://sp.depositphotos.com/138396848/stock-illustration-job-contract-icons-set-cartoon.html

Subordinación.

En resumen, la característica esencial, tanto del contrato como de la relación de trabajo es la subordinación, la cual consiste en:

SUBORDINACIÓN. ELEMENTO ESENCIAL DE LA RELACIÓN DE TRABAJO. La sola circunstancia de que un profesional preste servicios a un patrón y reciba una remuneración por ello, no entraña necesariamente que entre ambos exista una relación laboral, pues para que surja ese vínculo es necesaria la existencia de subordinación, que es el elemento que distingue al contrato laboral de otros contratos de prestación de servicios profesionales, es decir, que exista por parte del patrón un poder jurídico de mando correlativo a un deber de obediencia por parte de quien presta el servicio, de acuerdo con el artículo 134, fracción III de la Ley Federal del Trabajo, que obliga a desempeñar el servicio bajo la dirección del patrón o de su representante a cuya autoridad estará subordinado el trabajador en todo lo concerniente al trabajo. 

Séptima Época, Quinta Parte: Volúmenes 103-108, página 97.—Amparo directo 2621/77.—Jorge Lomelí Almeida.—22 de septiembre de 1977.—Unanimidad de cuatro de votos.—Ponente: María Cristina Salmorán de Tamayo. Volúmenes 109-114, página 92.—Amparo directo 5686/76.—Jorge Zárate Mijangos.—11 de enero de 1978.—Cinco votos.—Ponente: Juan Moisés Calleja García.— Secretario: Alberto Alfaro Victoria. Volúmenes 145-150, página 60.—Amparo directo 7070/80.— Fernando Lavín Malpica.—30 de marzo de 1981.—Cinco votos.—Ponente: María Cristina Salmorán de Tamayo. Volúmenes 187-192, página 55.—Amparo directo 1362/84.—Aida Díaz Mercado Nagore.—5 de septiembre de 1984.—Unanimidad de cuatro votos.—Ponente: David Franco Rodríguez. Volúmenes 187-192, página 55.—Amparo directo 9328/83.—Rodolfo Bautista López.—5 de septiembre de 1984.—Unanimidad de cuatro votos.—Ponente: David Franco Rodríguez. Volúmenes 187-192, página 55.—Amparo directo 2353/83.—Guadalupe Flores Báez.— 15 de noviembre de 1984.—Unanimidad de cuatro votos.—Ponente: María Cristina Salmorán de Tamayo. Semanario Judicial de la Federación, Séptima Época, Volúmenes 187-192, Quinta Parte, página 85, Cuarta Sala. Apéndice 1917-2000, Tomo V, Materia del Trabajo, Jurisprudencia, Suprema Corte de Justicia de la Nación, página 494, Cuarta Sala, tesis 608[1].


[1] http://sjf.scjn.gob.mx/SJFSist/Documentos/Tesis/1009/1009152.pdf

Imagen: http://derecholaboralindvss.blogspot.com/2016/09/la-subordinacion-como-elemento-esencial.html

Relación de trabajo.

La relación de trabajo “…es el vínculo – cualquiera que sea el acto que le de origen – basado en la subordinación, que une a un trabajador con un patrón, para que el primero preste un servicio personal, por el cual el segundo pagará un salario y otras prestaciones”[1], requiriéndose “la manifestación de voluntad del trabajador (art. 5º constitucional)”[2], aun cuando en nuestra opinión, se pueden dar casos en que surge por la vía de hecho, pero en ambos casos los derechos de los trabajadores están protegidos por la ley.

La diferencia fundamental entre éstas dos figuras la encontramos en el artículo 20 de la Ley Federal del Trabajo, en relación con “los artículos 21, 25, del 39 a al 39 e, del 46 al 51, 161, 185, 192, 196, 213, 342, 343, 353 h, 364, 784, 948 y 987 de la Ley Federal del Trabajo”[3].

Como se advierte “…la relación de trabajo, cualquiera que sea el acto que le de origen, consiste en la prestación, en la ejecución, por parte del trabajador en una obligación de hacer, en forma personal subordinada en favor de una persona llamada patrón (persona física o moral), mediante el pago de un salario” (artículo 20 LFT).

[1] Suprema Corte de Justicia de la Nación, La relación y el contrato de trabajo, Núm. 2, Óp. cit. p. 31. [2] Suprema Corte de Justicia de la Nación, La relación y el contrato de trabajo, Núm. 2, Óp. cit. p. 32. [3] Peña Oviedo, Víctor, Ley Federal del Trabajo comentada. Concordada, interpretada con jurisprudencia, doctrina y formularios sistematizados. Práctica laboral. Editorial Flores. Flores editor y distribuidor. México, 2015, p. 59.

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Contrato individual de trabajo.

Artículos 20, 21, 24, 25 y 26 de la Ley Federal del Trabajo.

Trabajador + patrón = vínculo jurídico = derechos y obligaciones recíprocas = patrón pagar salarios, prestaciones e indemnizaciones –> trabajador = ejecutar el trabajo, prestar libremente el servicio en los términos previstos por la Constitución y la Ley.

Es decir, del contrato (de trabajo), se desprende la principal obligación del trabajador: “desempeñar el servicio bajo la dirección del patrón o de su representante, a cuya autoridad estarán subordinados en todo lo concerniente al trabajo y ejecutar el trabajo con la intensidad, cuidado y esmero apropiados y en la forma, tiempo y lugar convenidos)” [1].

La principal obligación del patrón: pagar salario, indemnización y prestaciones, de conformidad con las normas vigentes en la empresa o establecimiento”[2].

Se trata “de un contrato que se traduce en la obligación de una persona física llamada trabajador para prestar, hacer o ejecutar, por cuenta de otra, física o moral, llamada patrón, un trabajo personal subordinado, mediante el pago de un salario”[3].

[1]Artículo 134, fracciones III y IV de la Ley Federal del Trabajo (obligaciones de dar, hacer, no hacer y tolerar). [2] Artículo 132, fracción II de la Ley Federal del Trabajo. [3] Ortiz Escobar, R. Jorge, Breves reflexiones sobre el contrato de trabajo en Kurczyn Villalobos, Patricia y Puig Hernández, Carlos Alberto, Coords. Estudios jurídicos en homenaje al Dr. Néstor de Buen Lozano, en Suprema Corte de Justicia de la Nación, La relación y el contrato de trabajo, Núm. 2, Serie temas selectos en materia laboral, México, 2018, p.p. 113-114.

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